Poder antioxidante, elimina toxinas y radicales libres, y de esta manera limpia la sangre.
Fortalece el sistema inmunológico haciéndonos más fuertes ante cualquier infección y previene enfermedades.
Propiedades antiinflamatorias.
Cuida de nuestra vista. Conviene a personas con glaucoma, vista cansada y diabetes.
Cuida de nuestra piel y del cabello.
Previene y combate la anemia, ayuda a asimilar el hierro.
Disminuye el riesgo de obesidad. Su contenido en fibra la hace óptima para dietas de adelgazamiento por su efecto saciante y favorecedor del tránsito intestinal.
Adecuada para el estómago, constituye un antiácido natural.
Recomendado durante el embarazo y lactancia gracias al ácido fólico.
Nos ayuda con el movimiento muscular, el sueño, el aprendizaje y la memoria. También a mantener la estructura de las membranas celulares, a la transmisión de los impulsos nerviosos y a la absorción de la grasa del organismo.
Mejora la salud de los huesos, reduciendo el riesgo de fractura ósea y la osteoporosis.
Disminuye el riesgo de diabetes y enfermedades del corazón..
Consumir moderadamente, en personas con hipotiroidismo, pues inhibe la absorción del yodo, personas con problemas para eliminar el ácido úrico, gota.
Produce gases, recomendada cocinar con ajo, cebolla jengibre y no mezclar con otras crucíferas como (col, brócoli, coliflor).

Fuente natural de vitaminas y minerales.

Vitaminas: C, B, E y A.

Minerales: potasio, calcio, fósforo, sodio, magnesio, zinc, hierro, yodo, selenio.

Proteína vegetal, gran contenido en agua, carbohidratos, fibra y fitonutrientes.

Ensaladas, cremas, zumos, como acompañamiento de carnes, con  arroz, quinoa, con manzana y frutos secos.

Es un repollo comestible de sabor ligeramente dulce muy agradable para consumir en crudo. Las hojas son ovales, gruesas, crujientes, formando un cogollo grande. La col lombarda mejora la salud de los huesos, reduciendo el riesgo de fractura ósea y la osteoporosis.

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